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JOSÉ MARÍA DIEZ-ALEGRÍA
Compartiendo cena en mi casa de Bonavista
con Carmen Muñoz y Domingo Melero (fotógrafo)
Ver la foto que yo hice
En el verano de 1964, acabados los estudios de filosofía, hice con otro compañero jesuita una visita "turística" al POZO DEL TÍO RAIMUNDO.
El P.Llanos nos recibió y nos atendió muy bien, cosa que causó sorpresa y extrañeza a los otros jesuitas del POZO. La explicación la dio uno de ellos:
"Claro, con la recomendación que traéis..."
La recomendación era de José María Díez-Alegría.
Hace unos pocos días aproveché la hoguera de la verbena de San Juan para quemar papeles viejos. Salvé de la quema este documento de 1956
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| Compartiendo opiniones sobre el Reino de Dios. ¿Cómo e que el tema del Reino de Dios desaparece ya en el Nuevo Testamento? | ||||
| Y si todavía no lo has leído... | Los que eran superiores también recuerdan...
Un nuevo capítulo del estudio sobre "las reacciones que se produjeron en el colectivo jesuítico de Misión Obrera al saber que el P. Arrupe -en su viaje a España de mayo del 70- visitaría a Franco" |
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Hace unos pocos años encontré (si no recuerdo mal en el Archivo de Loyola) esta carta colectiva de unos cuantos jesuitas publicada en EL CIERVO a raíz de la expulsión de la Compañía de Díez-Alegría. Tuve la sorpresa de ver que yo también la había firmado. Ciertamente no lo recordaba.
Ver documento
Y una pregunta que suelo hacer:
¿Quién hizo más
por la renovación de la Compañía de Jesús, el P. Arrupe o algunos de los que "salieron" durante su generalato? |
El tercer día
Las diversas opciones (retorno a Galilea / quedarse en Jerusalén) que tomaron los seguidores de Jesús despues de su muerte se ponen como si vinieran del mismo Jesús. Con alguna reflexión actual. |
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El campo del historiador / El campo del obispo
A propósito de la "aproximación histórica" de Juan Antonio Pagola. Una relectura de textos del abbé Alfred Loisy. Ver también CARTA A DOMINGO MELERO |
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MAYO 1970 |
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LOS JESUITAS DE
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General Franco
"Caudillo de España por la gracia de Dios" |
Pedro Arrupe
Prepósito General de los jesuitas |
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A manera
de prólogo
...y de Nihil obstat Capítulo Primero Capítulo Segundo Capítulo Tercero Capítulo Cuarto Capítulo Quinto Capítulo Sexto Capítulo Séptimo Capítulo Octavo Capítulo Noveno Capítulo Décimo Capítulo Undécimo Mi correspondencia con... Ver índice general |
Un estudio de las reacciones que se produjeron
en el colectivo jesuítico de Misión Obrera al saber que el P. Arrupe -en su viaje a España de mayo del 70- visitaría a Francolas reacciones que se produjeron en el colectivo jesuítico de Misión Obrera al saber que el P. Arrupe -en su viaje a España de mayo del 70- visitaría a Franco |
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Capítulo XILa etapa de Madrid |
Sección Segunda¿Qué pasó en El Pozo del Tío Raimundo? |
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Ya podéis leer:
La Eucaristía, ¿un ritual de la Edad de Piedra? Carta al P. Pedro Arrupe Nota añadida sobre Pedro Valdo (Si la abres y quieres volver aquí, ciérrala manualmente) |
Del tiempo... (9 capítulos) Y una lecturade Eugen Drewermann Siempre una noche...
¿Qué
dicen
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¡Ya nos volveremos a ver!!
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7 julio 2010 |
¿Me dirás alguna
cosa?
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Grácias por tu visita. |
| BIENVENIDO
A ESTA CASA...
Es como si hubieras
venido a mi casa, en la calle 24 del barrio de Bonavista en Tarragona.
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Este
soy yo...
...Miquel
Sunyol
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Tengo una foto en la cual todavía
he salido más mejorado. Me la hizo, ya hace tiempo, y no sé
cómo ni cuándo, Lawrence Durrell.
Cuarteto de Alejandría |
Si más adelante llegó a comprenderme, habrá llegado a descubrir que para todos aquellos que sentimos profundamente y que tenemos conciencia del intrincado laberinto del pensamiento humano sólo hay una resposta: una ternura irónica y el silencio. |
Recordad:
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Los consejos que el autor -un inglés que ha quedado en el anonimato- de the cloud of unknowing (La nube del no-saber) daba a sus posibles lectores pueden servir también para quien esté a punto de visitar "mi casa"
En el nombre del Padre,
del Hijo
y del Espíritu Santo.
Por eso te ruego y te exhorto, en virtud de la caridad, que si alguien lo lee o lo comenta o habla de él, lo exhortes -como yo te exhorto- para que lo haga sin prisas, poco a poco. Pues es posible que pueda haber un tema, al principio o al medio, que no se explique del todo bien, pero que se explique inmediatamente después o al final del libro. Por eso, si se considera un solo tema, sin tener en cuenta su conexión con los otros, fácilmente se puede caer en el error. Para evitarlo, te pido por caridad que hagas como te digo.
No me preocupa nada si este libro no lo ven nunca ni los charlatanes, ni los insolentes, aduladores, moralistas, chismosos, murmuradores, maliciosos o toda clase de aprovechados. Mi intención nunca ha sido la de dirigirme a ellos. Por eso me gustaría que no se entrometieran, ni ellos ni ninguna de las personas, doctas o indoctas, con puras ganas de curiosear.
ESTE LIBRO SÓLO HA DE SER LEÍDO POR LAS ALMAS LLAMADAS A LA CONTEMPLACIÓN Y DISPUESTAS A PONER EN PRÁCTICA LOS CONSEJOS QUE AQUÍ SE DAN
Si piensas que esta manera de obrar no se acomoda a tu carácter, puedes dejarla y, después de aconsejarte bien, puedes seguir otra. Y entonces te pido que me disculpes, porque mi verdadera intención al escribir este libro era la de ayudarte de acuerdo con mi sencilla manera de ver las cosas. Puedes también volverlo a leer dos o tres veces; cuantas más veces lo leas, mejor lo entenderás, pues quizás alguna sentencia difícil de comprender en una primera lectura la entenderás a la segunda.
Me es difícil comprender que un alma dispuesta a convertirse en contemplativa pueda leer este libro sin ver en él una afinidad con su preocupación. Entonces, si crees que te hace bien, da gracias a Dios y ruega por mí, por el amor de Dios.
Hazlo, pues, así. Y te pido que no permitas que nadie lo lea a no ser que sepas con seguridad que le pueda ser beneficioso, como ya te decía en el prólogo del libro al hablar de quien se había de dedicar a la contemplación y en qué momento lo había de hacer. Te ruego que insistas en que quien lo lea lo haga sin prisas, poco a poco, ya que quizás pueda haber algún tema, al principio o hacia la mitad, que no quede del todo bien explicado, pero que lo sea inmediatamente después o al final del libro. Por eso, si se considera aisladamente un tema, sin tener en cuenta su conexión con los otros, fácilmente se puede caer en el error. Y para evitarlo, te pido que obres como te digo. Si crees que necesitas más información sobre algún punto en particular, dime cuál es y qué es lo que tú mismo piensas. Y haré lo que pueda para aclarártelo.
Anònim anglès del segle XIV
el núvol del no-saber
Clàssics del cristianisme
Edicions Proa